Un mito y cinco retos sobre la asistencia técnica en la autoproducción de viviendas

Revista Vivienda Infonavit, Alternativas integrales e inclusivas, diciembre 2023.

La asistencia técnica en los procesos tanto de construcción como de mejora, sobre todo para las familias de bajos ingresos, es esencial para lograr viviendas adecuadas y elevar la calidad de vida en hogares con rezago habitacional. Los daños ocasionados por los sismos de los recientes años han dejado en evidencia su importancia. Sin embargo, aún persiste cierta resistencia en algunos sectores, ya que perciben este servicio como un proceso largo, complejo y costoso. En este artículo se abordan diferentes desafíos y mitos a este respecto. 

La asistencia técnica es un servicio de acompañamiento que se proporciona a las personas que van a construir, mejorar o ampliar su casa. Su objetivo es garantizar la calidad, seguridad y habitabilidad de las viviendas y lograr que se aprovechen mejor los recursos. Consiste en realizar diferentes actividades junto con la familia para escuchar sus necesidades y proporcionar información de manera pedagógica que respalde la toma de decisiones informadas respecto de su vivienda. 

Investigadores de Hábitat para la Humanidad Internacional (HPHI), en un estudio con 83 microfinancieras de todo el mundo, concluyeron lo siguiente:

La asistencia técnica parece sumar valor a los préstamos de microfinanzas para vivienda en cuanto a la calidad de la construcción y el impacto social, y también aumenta la fidelidad de los clientes y ofrece una ventaja competitiva respecto a otras instituciones. No obstante, es exigente en lo relativo a la logística, requiere habilidades especializadas, de capacitación a nivel institucional y de una considerable inversión en tiempo para prestar el servicio y supervisarlo (2016). 

En México se ha acumulado una vasta experiencia en la prestación de asistencia técnica a personas de bajos ingresos.1 Sin embargo, aún perdura cierta resistencia en algunos sectores debido a la percepción de que es un proceso largo, complejo y costoso. En los siguientes párrafos se desmiente un mito relacionado con este servicio y se exponen cinco retos pendientes. 

Mito: “No es necesaria”

La relevancia de la asistencia técnica nunca fue tan evidente como en los sismos ocurridos en México durante 2017, en los cuales se observaron marcadas diferencias entre las viviendas que resistieron los terremotos (atribuibles a construcciones adecuadas), y aquellas que fallaron debido a problemas estructurales prevenibles2 (Sánchez, 2021; Silva, 2019). 

No debemos esperar a que ocurra el próximo terremoto para saber qué viviendas se encuentran en riesgo. La Encuesta Nacional de Vivienda (ENVI), realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en 2020, aportó los primeros datos oficiales: 61% de las viviendas propias habitadas del país reportaron al menos un problema estructural (Vega, 2021). Si desglosamos los datos según el tipo de adquisición de vivienda —asumiendo que es menos frecuente que las viviendas autoproducidas cuenten con asistencia técnica—3 tenemos que las viviendas autoproducidas son más susceptibles de presentar problemas estructurales (65.3%) en comparación con aquellas que fueron compradas (53.7%)4 (Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores [Infonavit], 2021). Aunque la diferencia porcentual no parece significativa, en los datos absolutos vemos que, de las viviendas particulares habitadas (VivPH) que reportaron problemas estructurales, el doble es de autoproducción (8.8 frente a 4.4 millones).

La ENVI también reflejó problemas de habitabilidad generalizados. Más de la mitad de los hogares (65.6%) no está muy satisfecha con la calidad de pisos, muros y techos; asimismo, cuatro de cada 10 viviendas no protegen adecuadamente a sus residentes contra el frío, el calor, la lluvia y el viento; y una tercera parte no está totalmente satisfecha con la iluminación y la ventilación natural (Inegi, 2020). 

Algunos estudios en campo aportan evidencias sobre la relevancia de contar con asistencia técnica para prevenir y mejorar estos problemas. Tamés (2012)5 encontró que la asistencia contribuía a aumentar la seguridad estructural en las viviendas, a diferencia de aquellas que no la recibieron.

Por su parte, la organización Mejoremos,6 en un estudio que hizo para diagnosticar la frecuencia de problemas estructurales y de habitabilidad que presentaban las viviendas existentes que intervino entre 2016 y 2018 —construidas inicialmente sin asistencia— encontró al menos un problema importante a resolver en 86% de ellas7 (Mejoremos, 2021).

Estos datos subrayan la necesidad apremiante de fortalecer el parque habitacional existente para resistir mejor los desastres naturales, los cuales, lamentablemente, continuarán incrementándose tanto en frecuencia como en intensidad. Un programa de esta naturaleza será más eficiente y menos costoso que cualquier otro de reconstrucción, sin mencionar las vidas que se pueden salvar. 

Reto 1: “Los procesos son muy largos y costosos”

La asistencia técnica es un servicio que se ha vinculado con programas de vivienda, productos de microfinanciamiento y con modelos orientados al desarrollo comunitario. Según el esquema al que se asocia puede cumplir diferentes roles, como supervisar la adecuada aplicación de subsidios, añadir valor a productos de microfinanciamiento, y como vehículo para involucrar a las familias en procesos de empoderamiento y desarrollo comunitario. Esto significa que el acompañamiento no se limita a soluciones técnicas, sino que abarca desde la gestión de recursos hasta la finalización de la obra y el pago del crédito, por lo que ahora se le denomina también asistencia integral.

Las diferencias entre los objetivos y alcances del acompañamiento técnico que ofrecen las diferentes organizaciones generan confusión y malentendidos, lo que a menudo se traduce en procesos percibidos como largos, complejos y costosos. Por lo tanto, es crucial distinguir entre las actividades destinadas específicamente a mejorar la calidad de la vivienda y aquellas que buscan cumplir otros fines. Entender los diferentes objetivos que se le asignan a la asistencia técnica facilitará determinar para cuáles de ellos es válido invertir más tiempo y recursos (por ejemplo, en procesos de empoderamiento y desarrollo de la comunidad), y cuáles deben simplificarse para hacer más eficientes los procesos (como las tareas administrativas y de control). La asistencia técnica, con el único objetivo de mejorar la calidad del parque habitacional, puede y debe ser un ejercicio práctico. 

Reto 2: “La logística es compleja”

Atender y supervisar obras dispersas presenta un desafío logístico, especialmente si los plazos son ajustados. Sin embargo, estas dificultades pueden enfrentarse con al menos dos estrategias: 

  • Agrupar acciones: se pueden juntar obras cercanas geográficamente en “paquetes” de 10 a 20 casos para hacer recorridos más eficientes y optimizar la logística de supervisión. 
  • Usar tecnología: durante la pandemia constatamos que la tecnología posibilitó la supervisión a distancia. No obstante, es esencial que el diagnóstico inicial se realice de manera física y presencial, ya que los asesores entrenados pueden identificar problemas que las familias no.

Reto 3: “Se requieren habilidades especializadas” 

Otorgar asistencia técnica requiere de habilidades especiales que no suelen enseñarse en las escuelas de arquitectura. A pesar de su nombre, la asistencia técnica es un ejercicio social, porque el éxito de la implementación está en la interacción entre la o el asesor y la familia autoproductora. 

En el estudio de los efectos de la asistencia técnica citado anteriormente se encontraron diversas formas de involucrar a las familias. Estas iban desde sesiones con un asesor por familia hasta talleres colectivos para concientizar sobre cuestiones de habitabilidad y de vivienda sustentable. Los mejores resultados no dependían del formato de atención, sino de los procesos donde las familias participaban activamente y tomaban las decisiones (Tamés, 2012).

El éxito de los procesos es un tema conceptual de fondo que depende de las habilidades sociales, y no de formato o metodología: en una entrevista con una familia, una o un arquitecto podría imponer sus ideas y en un taller llegar simplemente a informar requisitos. Ninguno de los dos tendrá el resultado que se busca. Por el contrario, una o un arquitecto con entrenamiento sabrá guiar la conversación con las familias para escucharlas y conocer sus necesidades, y así explicarles qué cuestiones técnicas deben considerar para tomar mejores decisiones. Un taller diseñado de forma en que motive a las personas a reflexionar sobre los diferentes temas que deben considerar al momento de construir puede transmitir información de manera pedagógica para que, después, ellas tomen mejores decisiones.

Como se aprecia, lo importante es encontrar asesores con la actitud de servicio (habilidades sociales) necesaria para participar en estos procesos, ya que las aptitudes (conocimientos técnicos) se pueden adquirir con entrenamiento. 

En cuanto a los conocimientos técnicos, a menudo se subestima la complejidad de las intervenciones y, para hacerlas menos costosas, se delegan en estudiantes sin experiencia. Afortunadamente se han dado pasos importantes en la formación de las aptitudes técnicas. Por ejemplo, la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) desarrolló un programa de capacitación para asesores y creó el Sistema Estadístico Conavi (Siesco), una plataforma donde se pueden consultar documentos relacionados con normativas, habitabilidad, seguridad estructural y diseño bioclimático, incluyendo una herramienta para elegir ecotecnologías según la región bioclimática.8

Para fortalecer las capacidades de los asesores que participan en el programa ConstruYo,9 el Infonavit desarrolló un curso de capacitación y una herramienta tecnológica de diagnóstico para identificar problemas estructurales y de habitabilidad, así como un simulador de costos para que las familias puedan estimar el costo de su proyecto.10 Estas herramientas presentan una alternativa a la visita de un experto, a la vez que simplifican y facilitan el trabajo técnico en campo, garantizando que cualquier persona con una capacitación sencilla pueda llevar a cabo un diagnóstico correcto y un presupuesto fácilmente.

Por último, la Coordinación Nacional de Autopro-ducción ha desarrollado la plataforma Decide y Construye,11 que ofrece directamente a las familias guías, tutoriales y consejos para llevar a cabo sus obras correctamente. Esta iniciativa democratiza la información y brinda asistencia técnica de calidad a las familias a través de la tecnología, sin necesidad de cumplir con requisitos específicos para acceder a programas públicos o créditos.

Reto 3: “Se requieren habilidades especializadas” 

Según datos oficiales de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) (2021), existen 8.5 millones de viviendas en situación de rezago en el país. Adicionalmente, es crucial asegurarse de que las 13.8 millones de ampliaciones de vivienda que se van a realizar en los próximos años12 tengan los estándares de calidad que las alejen de este rezago. Frente a este volumen existen hoy no más de 900 asesores técnicos registrados en los diversos programas de crédito y asesoría ofrecidos por los Organismos Nacionales de Vivienda (Onavi) (Sedatu, 2021) y, a pesar de los avances en su fortalecimiento, la mayoría de las acciones de la Conavi en los últimos años se han implementado en programas que no requieren asistencia técnica.13

Por tanto, debemos pensar de manera innovadora, ya que es poco probable que alcancemos la escala necesaria siguiendo el mismo enfoque empleado hasta ahora: sujetando a las familias a cumplir con un perfil específico. A continuación algunas propuestas.

Innovar y ampliar los modelos de atención

En 2007, la Coordinación de Producción Social de Vivienda14 creó el registro de Desarrolladores Sociales de Vivienda (DSV) para identificar actores a nivel nacional que brindaran asistencia técnica. Inicialmente se les asignó la responsabilidad de supervisar la calidad de las obras y el uso de recursos, permitiéndoles desarrollar sus propios procesos y herramientas. Sin embargo, a raíz de una evaluación de los resultados poco exitosa, poco a poco se fueron endureciendo los controles y se introdujeron las verificaciones externas, hasta que se llegó a estandarizar por completo el modelo de atención, pero se perdieron los diferentes modelos que se habían desarrollado.15 Si bien es importante controlar la calidad, hay que reflexionar sobre cómo garantizarla sin desalentar la innovación. 

Hay tres modelos que merecen mención en este sentido, dos ya existen y el otro es una propuesta:

1. Cooperativas de ahorro y préstamo subcontratan la asistencia técnica externa a un precio asequible para sus miembros. Este modelo obtuvo excelentes resultados en términos de satisfacción del cliente debido a que los valores y la participación comunitaria giraban en torno a la cooperativa y, además, tenía el costo más accesible de todos los modelos analizados (Fivase, 2014). La debilidad del modelo es que la calidad de las viviendas no podía garantizarse, ya que dependía de cada arquitecto. Lo cual es fácilmente superable con las herramientas y programas que tenemos en la actualidad.

2. El sector privado reconoce la necesidad de otorgar asistencia técnica. El programa Patrimonio Hoy de Cemex ha atendido a más de 650 000 familias (Cemex, 2023). Este programa se ofrece en tiendas de materiales como un servicio de valor agregado para aumentar las ventas de materiales de construcción. No se encontró una evaluación cualitativa del programa.

3. No existe un modelo que se centre en apoyar y fortalecer a los asesores técnicos para que su actividad se convierta en una fuente de empleo segura, constante y, por lo tanto, sostenible. Para garantizar la sostenibilidad financiera de las organizaciones y empresas que otorgan asesoría es crucial que operen con volumen suficiente, en un territorio acotado y, sobre todo, con constancia. No todas las familias con problemas en sus viviendas tienen bajos ingresos. Al facilitar la atención de una demanda abierta con diversos esquemas de financiamiento, el ejercicio de los asesores técnicos podría ser más sostenible. Este modelo podría considerar la satisfacción de las familias como un indicador primordial, con un sistema de evaluación a través de redes sociales, donde se calificaría públicamente el trabajo de los asesores al final de cada intervención, motivando así a los asesores a hacer un buen trabajo.Más adelante se propone un índice sencillo para verificar la calidad de la vivienda.

Es fundamental destacar que no existe un único modelo correcto para proporcionar asistencia técnica. Ante la demanda que enfrentamos y las condiciones tan diversas que existen en el país, entre más modelos de atención podamos fortalecer, más oportunidad tendremos de atender la diversidad y alcanzar la escala necesaria. En lugar de debatir sobre la “manera correcta” de otorgar asistencia, deberíamos enfocarnos en los resultados. Esto implica evaluar los programas con base en la satisfacción de las familias y la calidad de las viviendas, y no en términos cuantitativos. Lo importante es que las familias tengan la libertad de elegir bajo qué modelo quieren satisfacer sus necesidades de vivienda. 

Reto 5: Garantizar la calidad de la vivienda: de la medición del rezago a la vivienda adecuada 

En las últimas décadas, los programas de mejoramiento16 se han enfocado en incidir en la mejora de los aspectos que hoy se toman en cuenta para medir el rezago habitacional, y es con base en este diagnóstico que se diseñan diferentes soluciones. Estas características son los materiales de pisos muros y techos,17 el hacinamiento18 y la presencia de excusado, y son comunes en las etapas iniciales de las viviendas. No obstante, nos encontramos en una etapa de consolidación del parque habitacional,19 y mientras los aspectos que hoy medimos tienden a mejorar con el tiempo —los materiales precarios pueden sustituirse, las viviendas pueden ampliarse para superar el hacinamiento, y los servicios básicos se van introduciendo conforme las colonias se consolidan—, otras características como los problemas de habitabilidad y la seguridad estructural persisten o se agravan al crecer la vivienda,20 a menudo a causa de falta de planeación y de conocimientos técnicos en la construcción. 

De ahí la importancia de actualizar el indicador de rezago para que estos programas de mejora se centren en resolver los problemas que existen actualmente. Tomando como base los siete elementos de la vivienda adecuada de la ONU y algunas preguntas de la ENVI 2020, este indicador proporcionaría una visión más clara e integral de los problemas a abordar. Es necesario también evaluar el parámetro desde un enfoque de sustentabilidad, por ejemplo, revisando las clasificaciones de los materiales, y el acceso y uso eficiente de los recursos. Con ello, el indicador podría guiar los diagnósticos y ayudar a verificar las obras a su término. 

En el caso de que los recursos disponibles no fueran suficientes para resolver todas las necesidades, la familia, acompañada por el asesor, elegirían las prioridades de atención. Esto evitaría soluciones prediseñadas y permitiría una atención más efectiva, al evitar procesos burocráticos y al fomentar la innovación de los organismos para alcanzar estándares de manera integral y flexible. 

Reflexiones finales

La asistencia técnica es esencial en la mejora de la calidad de la vivienda y la satisfacción de las necesidades de las familias, especialmente en entornos de bajos ingresos. A pesar de los desafíos que enfrenta es evidente que esta ayuda es fundamental para garantizar la habitabilidad, la seguridad y la calidad de las viviendas, así como para responder a desafíos como los desastres naturales. 

Asimismo, se desmiente el mito de que la asistencia técnica no es necesaria, al evidenciarse los problemas estructurales y de habitabilidad generalizados en las viviendas. Además, los cinco retos identificados en este texto resaltan la importancia de abordar de manera proactiva los obstáculos existentes. Para superarlos hay que innovar en modelos de atención, invertir en capacitación y profesionalización de asesores técnicos, y actualizar el parámetro para medir el rezago habitacional incluyendo aspectos de seguridad estructural y habitabilidad, para que sea sencillo y sirva de guía tanto para el diagnóstico como para la evaluación del resultado de cada acción. 

Al simplificar los elementos de control y evaluación se puede lograr un enfoque más integral y flexible que permita a las familias y asesores identificar prioridades y avanzar de manera más efectiva en la mejora de las viviendas. 

Para lograr una vivienda adecuada y mejorar la calidad de vida de las familias en situación de rezago habitacional es imprescindible considerar, valorar, fortalecer y consolidar los procesos, organizaciones y cuadros que prestan este servicio básico para la resiliencia de nuestros hábitats. 

Notas

1. Desde la creación del Fideicomiso Fondo Nacional de Habitaciones Populares (Fonhapo) en 1983, hasta la implementación de la Coordinación Nacional de Autoproducción en 2020, el gobierno federal, en mayor o menor medida, ha buscado fortalecer la autoproducción a través de procesos de asistencia técnica. 

2. Por ejemplo, la incorrecta combinación de sistemas constructivos, la falta de liga entre los diferentes elementos, concretos colados con piedras de río y muros cortos, entre otros. 

3. De las 8.4 millones de viviendas compradas, 41% se compró usada, por lo cual originalmente pudo haber sido autoproducida (Inegi, 2020). 

4. Este porcentaje puede estar inflado por la presencia de humedades que se considera dentro de los problemas estructurales. Sin embargo, si eliminamos esa pregunta, los problemas estructurales graves rondan entre 40.8% (cuarteaduras y fisuras), 16.2% (deformaciones en marcos) y 10.8 % (deformaciones en columnas, vigas y trabes) (Inegi, 2020). 

5. La muestra constó de 506 viviendas dentro del universo de 13 668 acciones (margen de error +/- 5%) que se llevaron a cabo en el programa de subsidios Esta es tu Casa de Conavi en 2010. Participaron 10 instituciones, de las cuales cinco otorgaban asistencia técnica y el resto solo financiamiento. Se eligió este período porque, al aplicarse las encuestas en 2012, era suficiente tiempo para evaluar los resultados de la intervención y porque aún no era obligatoria la asistencia técnica, lo que permitió tener un grupo de control con las organizaciones que no la otorgaban. 

6. La organización Mejoremos otorga asistencia técnica a familias autoproductoras desde 2008. Más información disponible en www.mejoremos.mx 

7. 1 948 viviendas existentes se intervinieron con acciones de mejoramiento, ampliación, reestructuración y sustitución de vivienda entre 2016 y 2018 (se excluyen viviendas nuevas) en Edomex, Hidalgo, Oaxaca, Puebla y Tlaxcala, en el marco de dos programas de la Conavi. Entre las viviendas financiadas a través del programa que atendía a población abierta con ingresos menores a cinco salarios mínimos, 43% de ellas tenía problemas de habitabilidad, y 11% de seguridad estructural. En el programa de reconstrucción postsismos de 2017, donde se atendieron las viviendas afectadas, era evidente que 87% presentó problemas estructurales. Llama la atención que adicionalmente, tres cuartas partes (74%) también tenían problemas de habitabilidad (Mejoremos, 2021). Esta información se encuentra en https://www.mejoremos.com.mx/blog-content/para-qu-necesitamos-la-asistencia-tcnica 

8. Disponible en https://siesco.conavi.gob.mx/siesco/inicio.aspx 

9. Nuevo prorgrama para atender a las familias autoproductoras. Más información en https://infonavitfacil.mx/category/que-credito-me-conviene/construye/constru-yo/ 

10. Un siguiente paso sería poner estas herramientas a disposición del público en general ya que, actualmente, están destinadas solo para acciones dentro del programa ConstruYo. 

11. Disponible en https://decideyconstruye.gob.mx/ 

12. Según la ENVI 2020, 58.1% de los 233.9 millones de viviendas propias piensa construir o ampliar espacios en los próximos años (Inegi, 2020). 

13 Desde 2021 y hasta septiembre de 2023, 83% de los subsidios de la Conavi se destinaron al Programa Emergente de Vivienda (PEV) y al Programa por una Mejor Vivienda (PMV), que no requieren de asistencia técnica y priorizan la entrega ágil de los recursos (datos obtenidos de los reportes trimestrales de los meses de diciembre para 2021 y 2022 y septiembre para 2023 de la Conavi). 

14. Con el cambio en la Ley de Vivienda de 2006, donde se reconoció por primera vez a la autoproduccción, la Conavi estableció la Coordinación de Producción Social de Vivienda con la tarea de concebir una política para atender a las familias autoproductoras que no habían podido acceder a recursos públicos. 

15. Los reportes trimestrales de los subsidios de la Conavi desde septiembre de 2021 hasta diciembre de 2022 manifiestan haber trabajado con cinco de las 74 entidades ejecutoras con convenio de adhesión vigente, y a partir de 2023 con ninguna. Reportes disponibles en https://siesco.conavi.gob.mx/siesco/reporte.aspx 

16. Por ejemplo, el programa Piso Firme masivamente reemplazó los pisos de tierra por cemento, y el programa Un Cuarto Más o Cuarto Rosa, de la Sedatu, se diseñó para superar el hacinamiento. Actualmente el Programa Emergente de Vivienda (PEV) y el Programa por una Mejor Vivienda (PMV) se dirigen a las viviendas con carencias. 

17. Se refiere a materiales de construcción deteriorados (material de desecho, lámina de cartón, palma, paja, bambú, carrizo, y embarro o bajareque), o regulares (lámina de asbesto o metálica, madera, tejamanil o teja). 

18. Más de 2.5 personas por cuarto, según la Conavi. 

19. Según la ENVI 2020, 58% de las viviendas se ampliará en los próximos años. 

20. Como ejemplo: bloquear la luz y ventilación de los espacios anteriores, o al poner un segundo nivel en una vivienda sin un adecuado amarre entre los elementos, pone a la estructura en riesgo de colapso.  

Referencias

Cemex (2023). Actualización sobre Patrimonio Hoy de Cemex desde la perspectiva de la resiliencia: Fomento de la resiliencia comunitaria ante el cambio climtico mediante soluciones de vivienda para poblaciones vulnerables. https://docplayer. es/232946791-Abril-introduccion.html 

Fivase (2012). Participación del Comité de Producción Social de Vivienda en la Construcción de la Política de Producción Social de Vivienda. Documento sin publicar. 

Fivase (2014). Análisis comparativo de los costos de vivienda rural en la modalidad de Autoproducción de Vivienda Asistida que se realizaron con el apoyo del Fideicomiso Fondo Nacional de Habitaciones Populares (Fonhapo) y/o Programas Especiales 

de Reconstrucción de Vivienda derivados de la ocurrencia de fenómenos naturales perturbadores o bien viviendas que se encontraban en zonas de riesgos versus los costos de las viviendas realizadas con subsidio proveniente del programa Esta es tu Casa operado por la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), durante el ejercicio 2013. Reporte final sin publicar. 

Grupo de Economistas Asociados (2008). Valuación de diseño del programa de esquemas de financiamiento y subsidio federal para la vivienda. https://www.coneval.org.mx/Informes/Evaluacion/Diseno/Diseno_2008/CONAVI/EDS_08_CONAVI_ESQUEMAS.pdf 

Habitat para la Humanidad Internacional y Centro de Innovación en Vivienda Terwilliger (2016). El estado de las micro-finanzas para vivienda 2015-16: Una revisión de la práctica de micro-finanzas para vivienda a nivel global. https://www.habitat.org/ sites/default/files/state-of-hmf-report-spanish.pdf 

Inegi (2020). Encuesta Nacional de Vivienda (ENVI), 2020 principales resultados. Comunicado de prensa Núm. 493/21. https:// www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2021/envi/ENVI2020.pdf 

Infonavit (2021). Reporte Anual de Vivienda 2021. https://portalmx.infonavit.org.mx/wps/wcm/connect/59a7a2db-b3ca-4f99- 8344-fef55a2e2e03/ReporteAnualVivienda2021.pdf?MOD=AJPERES 

Mejoremos (2029). ¿Para qué necesitamos asistencia técnica? https://www.mejoremos.com.mx/blog-content/ para-qu-necesitamos-la-asistencia-tcnica 

Sánchez Calvillo, A., Alonso Guzmán, E. M. y López Núñez, M. del C. (2021). Vulnerabilidad sísmica y la pérdida de la vivienda de adobe en Jojutla, Morelos, México, tras los sismos de 2017. Vivienda y Comunidades Sustentables, (10), 9-29. https:// doi.org/10.32870/rvcs.v2i10.162 

Sedatu (2021a). Actualización del rezago habitacional Censo de Población y Vivienda 2020. https://www.gob.mx/cms/uploads/ attachment/file/638548/Ca_lculo_Rezago_Habitacional_2020_final.pdf 

Sedatu (2021b). Autoproducción de vivienda adecuada en México. https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/724543/ Ok_Autoproduccio_n_de_Vivienda_Adecuada_en_Me_xico31122021_2.pdf 

Sedatu (2021c). Lineamientos para el Proyecto Emergente de Vivienda para contribuir a superar la emergencia económica en el país 2021. https://www.gob.mx/conavi/documentos/lineamientos-para-el-proyecto-emergente-de-vivienda-2021?idiom=es 

Sedatu (2021d). Reporte trimestral octubre-diciembre 2021 subsidios Conavi. https://siesco.conavi.gob.mx/siesco/reporte.aspx 

Sedatu (2022). Reporte trimestral octubre-diciembre 2022 subsidios Conavi. https://siesco.conavi.gob.mx/siesco/reporte.aspx 

Sedatu (2023). Reporte trimestral julio-septiembre 2023 Subsidios Conavi. https://siesco.conavi.gob.mx/siesco/reporte.aspx 

Silva Espada, M. (2019). Análisis de los efectos del terremoto de Puebla México 2017 sobre las diferentes tipologías de edificaciones en la delegación de Cuauhtémoc de la Ciudad de México. Proyecto final del Máster Universidad Politécnica de Madrid, Escuela Técnica Superior de Ingeniería Civil. https://oa.upm.es/56806/1/TFM_MARCELO_SILVA_ESPADA.pdf 

Tamés, E. (2012). Efectos de la asistencia técnica en la producción social de vivienda. Red de Productores Sociales de Vivienda, documento sin publicar. 

Tamés, E. (2019). Diagnóstico de productos y programas de mejoramiento en México 2006-2018. Banco Mundial. 

Vega, E. (2012). Medición 

Artículos relacionados

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Semblanza de la autora

Por Elena Tamés Cornish

Maestra en Ciencias de la Arquitectura por la Universidad de California, Berkeley, y arquitecta por la UIA. Comenzó su carrera como asistente técnica de campo en colonias populares en el Fondo Social para la Vivienda. Trabajó en la UIA como docente y en la Oficina de Vivienda, donde participó en el proyecto de reforma a la Ley de Vivienda en el 2006. En 2011 ingresó al Centro de Apoyo Mejoremos, donde colaboró con el diseño de la metodología y herramientas para otorgar asistencia técnica en procesos de autoproducción, en la capacitación de asesores y supervisando más de 7 000 proyectos personalizados. En ese período también realizó varios proyectos como consultora independiente sobre autoproducción para el Banco Mundial, BID-SHF, la Comisión Nacional de Vivivenda (Conavi) y la Red de Productores Sociales de Vivienda. Actualmente es consultora líder para Hábitat para la Humanidad y la GIZ en un proyecto piloto para implementar medidas de eficiencia energética en vivienda de autoproducción y dirige el área de Investigación y Desarrollo en 4B Materiales Construcción, empresa dedicada a ofrecer materiales de construcción sustentables y asequibles. 

Puede ser contactada en el correo electrónico:

tameshelen@gmail.com

Suscríbete

Por favor, infórmenme cuando esté disponible el próximo número de la revista Infonavit.

Semblanza del autor

Gorka Zubicaray Díaz

El autor es arquitecto por la Universidad de Sevilla y maestro en Estudios Urbanos por el Colmex. Actualmente es el coordinador de Desarrollo Urbano para el WRI México. Puede ser contactado en el correo electrónico: gorka.zubicaray@wri.org

Semblanza del autor

Octavio Heredia Hernández

El autor es matemático por la Universidad Autónoma de Aguascalientes con estudios en maestría en estadística oficial por el Centro de Investigación en Matemáticas A.C.(CIMAT).  Es director general Adjunto de Encuestas Sociodemográficas en INEGI.

Semblanza del autor

Edgar Vielma Orozco

El autor es matemático por la Universidad de Guadalajara (U de G) y maestro en economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM). Es director general de Estadísticas Sociodemográficas en el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Puede ser contactado en el correo electrónico: edgar.vielma@inegi.org.mx

Semblanza del autor

ROMÁN MEYER FALCÓN

Arquitecto egresado del ITESM, con estudios de maestría en Gestión Creativa y Transformación de la Ciudad por la Universidad Politécnica de Cataluña, en Barcelona. A lo largo de su trayectoria ha combinado la docencia con la investigación y el servicio público. Actualmente es el titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano y anteriormente fungió como director de Proyectos Estratégicos de la Secretaría de Salud del gobierno de la CDMX, así como asesor técnico para la Secretaría de Finanzas. Cuenta con proyectos de desarrollo urbano y económico con un enfoque de combate a la desigualdad social. Entre dichos proyectos se encuentra el Centro Cultural El Rosario, en la CDMX, el cual busca la integración social a través de actividades culturales y tecnológicas.

Semblanza del autor

RICARDO LÓPEZ SANTILLÁN

Licenciado en Sociología por la UNAM, maestro y doctor en Sociología por la Université de la Sorbonne Nouvelle-Paris III. Ha impartido cursos de licenciatura, maestría y doctorado. Actualmente es Investigador Titular “B” en el Centro Peninsular en Humanidades y Ciencias Sociales de la UNAM, en Mérida, Yucatán. Sus líneas de investigación son espacio urbano, estructura de clases sociales, cambio sociocultural y etnicidad en la ciudad y su periferia próxima. Cuenta con dos libros de autoría individual y tres como coordinador, además de varios capítulos de libro y artículos en prensa y revistas especializadas.

Semblanza del autor

Gerardo Gómez del Campo del paso

Abogado egresado de la UNAM y especialista en el régimen jurídico inmobiliario y en el diseño y operación de instrumentos jurídicos en materia de ordenamiento territorial y derecho de propiedad. Es socio y consultor en el despacho Grupo de Consultoría Corporativa, S.C. desde 1995. Ha sido consultor, investigador y profesor en el Programa de Estudios Metropolitanos de la UAM, el Programa Universitario de Estudios sobre la Ciudad de la UNAM, el Colegio Mexiquense, el Colmex, la Ibero y el Banco Mundial.

Semblanza del autor

Arquitecto y maestro en Urbanismo por la UNAM con especialización en Estudios Urbanos en Holanda, y en Desarrollo Rural Integral en Egipto. Profesor-investigador titular en la Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco (UAM), miembro fundador del Programa de Investigación en Estudios Metropolitanos y profesor de la Maestría en Urbanismo en la Facultad de Arquitectura de la UNAM. Ha sido profesor en El Colegio de México (Colmex), en numerosas universidades de varios estados de la república, así como en la Universidad de Buenos Aires y en el Massachussets Institute of Technology. Ha laborado en diversas dependencias del sector público. Coordinó la realización de grandes proyectos como el programa general de Desarrollo Urbano del Distrito Federal y el programa de Ordenación de la Zona Metropolitana del Valle de México, además de ser asesor en la elaboración de la Ley General de Asentamientos Humanos.

Debido a su trayectoria, ha recibido premios como La Gran Orden de Honor Nacional al Mérito Autoral y el Premio Nacional Carlos Lazo. Tiene más de cien publicaciones en medios nacionales e internacionales. Es autor y coautor de varios libros sobre los temas del desarrollo urbano, suelo y vivienda.

Semblanza del autor

Abogado y doctor en Derecho por la UANL y maestro en Administración Pública por el Instituto Nacional de la Administración Pública en La Sorbonne, París. Ha trabajado como docente en el ITESM, en la Escuela de Gobierno y Transformación Pública y la Facultad Libre de Derecho de Monterrey, en donde es profesor fundador. Recibió el premio Instituto Nacional por un artículo en coautoría con Felipe Solís Acero. Ha sido columnista en Grupo Reforma desde 1996 y servidor público local, federal y abogado miembro del Notariado de Nuevo León.

Semblanza del autor

ANTONIO AZUELA DE LA CUEVA

Licenciado en Derecho por la Universidad Iberoamericana (Ibero), maestro en Derecho por la Universidad de Warwick, Inglaterra, y doctor en Sociología por la UNAM. Se ha dedicado a la investigación académica de cuestiones urbanas y ambientales desde la perspectiva de la sociología del derecho. Asimismo, fungió como procurador federal de Protección al Ambiente entre 1994 y 2000. En los últimos años ha explorado, entre otros temas, los conflictos socioambientales y la expropiación. En 2012 promovió la formación de una red de investigadores sobre “Jueces y ciudades en América Latina”, en el contexto de la Asociación Internacional de Sociología, con el objeto de examinar el significado y los efectos del activismo judicial en el medio urbano en la región. Actualmente es vicepresidente de la Federación Iberoamericana de Urbanistas.

Semblanza del autor

Arquitecta y doctora en Urbanismo por la Universidad Federal de Río de Janeiro, Brasil. Es profesora-investigadora de diversas asignaturas en programas de pregrado y posgrado en el Instituto de Arquitectura, Diseño y Arte, de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, donde además se desempeña como coordinadora del Programa de Diseño Urbano y del Paisaje. Autora del libro Densificación sustentable y habitable: viabilidad urbana, económica y sociocultural; ha publicado diversos artículos en capítulos de libro y revistas científicas.

Semblanza del autor

Ingeniero civil y doctor en Urbanismo por la UNAM. Actualmente se desempeña como profesor de la Facultad de Ingeniería de la UNAM y consultor independiente en temas de planeación, financiamiento y monitoreo. Ha sido funcionario público en Banobras y en la Conavi. Es miembro del Colegio de Ingenieros Civiles de México.

Semblanza del autor

JOSÉ RAYMUNDO GALÁN GONZÁLEZ

Licenciado en Economía y maestro en Economía Industrial por la UANL; además de haber cursado un máster y doctorado en Economía Aplicada por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Tiene una especialidad en Evaluación Social de Proyectos por parte del ITESM y Banobras, y en Asociaciones Público-Privadas del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Actualmente realiza un doctorado en Sostenibilidad, en la organización Fondo Verde.

Sus líneas de investigación son: economía urbana, economía del transporte, evaluación de proyectos y economía ambiental. Ha colaborado en más de 50 proyectos e investigaciones aplicadas en los tres órdenes de gobierno, así como en consultoría privada en temas relacionados con el desarrollo urbano, movilidad, evaluación de proyectos de infraestructura vial, salud, dotación de agua potable, gasoductos, protección a centros de población, entre otros.

Semblanza del autor

ALEJANDRO CEPEDA GARCÍA

Licenciado en Economía por la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL). Fue miembro voluntario del Service Civil International realizando actividades en Sipplingen, Alemania. Cuenta con un diploma en Derechos Humanos por la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Nuevo León, en su Capítulo con el ITESM. A la fecha ocupa la dirección de Equipos en TECHO Nuevo León.

Semblanza del autor

EMILIA GARCÍA-ARTEAGA MOLINAR

Es licenciada en Administración y Finanzas por la Universidad Panamericana, donde fue parte del Consejo Estudiantil de la facultad y colideró la adhesión de la institución a la Red Universitaria de Prevención y Atención a Desastres. Cuenta con estudios sobre Negociación por la London School of Economics y Emprendimiento Internacional por Hogeschool Utrecht (Países Bajos). Actualmente es maestrante en Innovación Social por Learning by Helping y profesora de Financial Analytics en Collective Academy. Antes de dirigir el capítulo mexicano de TECHO se desempeñó como su coordinadora de fomento productivo, directora nacional de finanzas y directora comercial. Asimismo, ha desempeñado varios roles de voluntariado desde 2009 y participa en redes nacionales e internacionales dentro de la sociedad civil.

Semblanza del autor

CAROLINA VILLARREAL LEOS

Arquitecta por la UANL, con estudios en la Universidad de Málaga, en España. Forma parte del colectivo ciudadano La Banqueta Se Respeta y es coordinadora de Diseño y Análisis Urbano de la iniciativa DistritoTec. Se ha desempeñado principalmente en el desarrollo de proyectos de intervención en el espacio público, con un amplio enfoque en paisaje y accesibilidad.

Semblanza del autor

SHEILA FERNIZA QUIROZ

Arquitecta por el ITESM con estudios en Barcelona. Actualmente cursa la Maestría en Asuntos Urbanos en la UANL, investigando temas de vivienda, planeación urbana, movilidad y género. Desde el 2013 trabaja en proyectos urbanos de movilidad y espacio público dentro de la iniciativa de regeneración urbana DistritoTec.

Semblanza del autor

IBAN TRAPAGA IGLESIAS

Maestro en Antropología Social por el CIESAS, D.E.A. en Migraciones y Conflictos por la Universidad de Deusto y doctor en Ciencias Antropológicas por la UAM. Actualmente se desempeña como profesor asociado del Departamento de Antropología de la UAM y cursa un doctorado en Historia. Cuenta con varias publicaciones en revistas de prestigio internacional sobre ciudad, migraciones internacionales, fronteras y violencias.

Semblanza del autor

DIEGO CASTAÑEDA GARZA

Economista por la University of London y maestro en Ciencias en Historia Económica por la Universidad de Lund. Actualmente es el director del clúster de economía, finanzas y desarrollo internacional en Agenda for International Development, así como profesor de Economía y Desarrollo Sustentable en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM). Sus intereses de investigación incluyen el crecimiento económico de largo plazo, la evolución de la desigualdad y la historia de las transiciones energéticas. Es autor del libro de reciente publicación: Pandenomics: una introducción a la historia económica de las grandes pandemias (Malpaís/UNAM).

Semblanza del autor

JOSÉ ALFONSO IRACHETA CARROLL

Arquitecto egresado del ITESM, con estudios de maestría en Gestión Creativa y Transformación de la Ciudad por la Universidad Politécnica de Cataluña, en Barcelona. A lo largo de su trayectoria ha combinado la docencia con la investigación y el servicio público. Actualmente es el titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano y anteriormente fungió como director de Proyectos Estratégicos de la Secretaría de Salud del gobierno de la CDMX, así como asesor técnico para la Secretaría de Finanzas. Cuenta con proyectos de desarrollo urbano y económico con un enfoque de combate a la desigualdad social. Entre dichos proyectos se encuentra el Centro Cultural El Rosario, en la CDMX, el cual busca la integración social a través de actividades culturales y tecnológicas.

Semblanza del autor

CARLOS OCHOA FERNÁNDEZ

Arquitecto por la Universidad de Guadalajara, con experiencia profesional de 35 años en áreas de planeación urbana y regional, suelo urbano y vivienda. Ha dirigido, durante 20 años, el proyecto “El Porvenir”, el cual ha permitido el acceso a suelo urbano en condiciones de legalidad a casi 9 000 familias de bajos ingresos y ha recibido diversos reconocimientos, tanto nacionales como internacionales, entre los que se cuenta el Good Practice, Concurso de Buenas Prácticas para la Mejora de las Condiciones de Vida (ONU) 2004.

Semblanza del autor

ANAVEL MONTERRUBIO REDONDA

Doctora en Sociología y Maestra en Planeación y Políticas Metropolitanas por la UAM-Azcapotzalco. Posdoctorante por el National Centre of Competence in Research North-South (nccr-ns) Suiza EPFL. Es profesora-investigadora C, de tiempo completo en la UAM-Azcapotzalco. Fue subdirectora general de Análisis de Vivienda Prospectiva y Sustentabilidad de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) de 2018 a 2021. Es investigadora en el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública de la Cámara de Diputados y directora de Planeación Estratégica del Instituto de Vivienda de la CDMX. Sus áreas de investigación son: producción del hábitat urbano, política habitacional nacional y de la CDMX, renovación urbana, conflicto urbano, planeación urbana y planeación participativa.

Semblanza del autor

GUILLERMO GÁNDARA FIERRO

Doctor en Economía y máster en Economía Regional y Urbana por la UAB, y en Economía Aplicada, Administración e Ingeniería Industrial por el ITESM. Sus áreas de especialidad son la prospectiva ambiental y urbana, la educación para la sostenibilidad y la economía ambiental. Ha dirigido el máster en Prospectiva Estratégica en el ITESM, donde trabajó como profesor e investigador en la Escuela de Gobierno y Transformación Pública. Actualmente es profesor titular en el departamento de Relaciones Internacionales del ITESM. Es miembro del Millenium Project y de la Red Iberoamericana de Prospectiva.

Semblanza del autor

MIGUEL CASTILLO CRUZ

Ingeniero civil y maestro en Mecánica de Suelos por el Instituto Politécnico Nacional (IPN). Es especialista en el análisis y diseño geotécnico de cimentaciones y pavimentos. Cuenta con una trayectoria profesional de más de 30 años, alternando la práctica profesional con la academia, la investigación, el servicio público y la práctica privada. Actualmente es profesor de las Academias de Geotecnia y Vías Terrestres, así como vocal de la Sociedad Mexicana de Ingeniería Geotécnica 2021-2022. Ha ocupado cargos públicos como subdirector de Planeación y Control en el Ayuntamiento de Naucalpan, Estado de México, entre otros.

Semblanza del autor

ENRIQUE GUEVARA ORTI

Ingeniero mecánico electricista por la Facultad de Ingeniería de la UNAM, con estudios de especialización en México y el extranjero en Protección Civil, Sistemas de Alerta Temprana y Gestión Integral de Riesgos de Desastre. Inició su trayectoria en el Instituto de Ingeniería en la Coordinación de Instrumentación Sísmica. Fue coordinador operativo del Servicio Sismológico Nacional y en el Cenapred ocupó diferentes cargos desde su incorporación en 1989, donde actualmente es el director general. Ha sido asesor y consultor de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la Ciudad de México (CDMX), de la LXII Comisión de Protección Civil de la Cámara de Diputados federal, de la Estrategia Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres de las Naciones Unidas y de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe.

Semblanza del autor

FLORES CORONA

Geógrafa egresada de la UNAM con maestría en Sociedades Sustentables por la UAM. Tiene un diplomado en Gestión, Ingeniería y Ciencias para la Resiliencia de los Desastres. Es técnica básica en Gestión Integral del Riesgo por la Escuela Nacional de Protección Civil y se desempeña como investigadora en Geotecnia y Cimentación, de la Dirección de Investigación del Cenapred.

Semblanza del autor

LEONARDO E. FLORES CORONA

Ingeniero civil y maestro en Ingeniería con especialidad en Estructuras por la Facultad de Ingeniería de la UNAM. Coordina el Grupo de Trabajo redactor de las Normas Mexicanas sobre mampostería en el Organismo Nacional de Normalización y Certificación de la Construcción y Edificación, y es secretario en la Sociedad Mexicana de Ingeniería Sísmica. Se desempeña como jefe de departamento de Ingeniería Sísmica y Mecánica estructural de la Dirección de Investigación del Cenapred.

Semblanza del autor

MICHELLE MUNIVE GARCÍA

Geógrafa egresada de la UNAM con maestría en Sociedades Sustentables por la UAM. Tiene un diplomado en Gestión, Ingeniería y Ciencias para la Resiliencia de los Desastres. Es técnica básica en Gestión Integral del Riesgo por la Escuela Nacional de Protección Civil y se desempeña como investigadora en Geotecnia y Cimentación, de la Dirección de Investigación del Cenapred.

Semblanza del autor

ANTULIO ZARAGOZA ÁLVAREZ

Geógrafo por la UNAM. Cuenta con diplomados en Gestión, Ingeniería y Ciencias para la Resiliencia en los Desastres. Labora como jefe de Departamento de Análisis de Fenómenos Geotécnicos, de la Dirección de Investigación del Cenapred.

Semblanza del autor

JOEL ARAGÓN CÁRDENAS

Maestro en Ingeniería con especialidad en Estructuras por la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de México (UNAM). Formó parte de la Subdirección de Riesgos Estructurales en el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), donde actualmente es subdirector de Vulnerabilidad Estructural de la Dirección de Investigación del Cenapred.

Semblanza del autor

LEOBARDO DOMÍNGUEZ MORALES

Ingeniero civil por Benemérita Universidad Autónoma de Puebla con Maestría en la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, donde fue profesor investigador. Ha participado en proyectos sobre instrumentación geotécnica, sísmica y puvial en diversas partes del mundo y ha colaborado en misiones de apoyo técnico en América Latina y Asia. Es miembro fundador del Comité de la Estrategia Mexicana para la Mitigación de Riesgos por Inestabilidad de Laderas.

Actualmente es el subdirector de Dinámica de Suelos y Procesos Gravitacionales, de la Dirección de Investigación del Cenapred.

Semblanza del autor

YOLANDA FERNÁNDEZ MARTÍNEZ

Doctora en Arquitectura por la Universidad de Guanajuato, así como licenciada y maestra en Arquitectura por la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY). A lo largo de su trayectoria se ha desempeñado tanto en el sector privado, el público, como en la docencia, trabajando como profesora e investigadora en la Facultad de Arquitectura de la UADY, y desde el año 2000 en el área de diseño y desarrollo urbano y vivienda. Actualmente es coordinadora de la Maestría en Arquitectura de la FAUADY. Sus áreas de investigación son la expansión urbana, así como los instrumentos normativos.

Semblanza del autor

MARIO ALFREDO HERNÁNDEZ SÁNCHEZ

Doctor en Humanidades, con especialidad en Filosofía Moral y Política, por la Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa (UAM-I). Se desempeña como profesor investigador de la Facultad de Filosofía y Letras, así como coordinador del Posgrado Interinstitucional en Derechos Humanos en la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel I. A lo largo de su trayectoria ha sido profesor invitado en numerosas universidades y fungió como asesor de la Presidencia del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación y de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México.

Semblanza del autor

MAIRA GABRIELA JURADO GUTIÉRREZ

Maestra en Derechos Humanos por la Universidad Iberoamericana con estudios en Cooperación Internacional para el Desarrollo, y Licenciada en Relaciones Internacionales, también por la Universidad Iberoamericana. Actualmente se desempeña como directora de Operación y Seguimiento a Programas en la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial Urbano (Sedatu).

Semblanza del autor

CARINA ARVIZU MACHADO

Maestra en Diseño de Ciudad y Ciencias Sociales por la London School of Economic and Political Sciences y arquitecta por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. Actualmente se desempeña como directora de Desarrollo Urbano del Tren Maya en el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) y fue subsecretaria de Desarrollo Urbano y Vivienda en la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial Urbano (Sedatu).

Semblanza del autor

MALINALLI HERNÁNDEZ-REYES

Estudiante del Doctorado en Estudios Humanísticos del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. Su investigación se centra en los efectos de las tareas reproductivas en la labor productiva de la mujer en la Zona Metropolitana de Monterrey (ZMM). Es maestra en Ingeniería y Administración de la Construcción por la misma institución y por la Universidad Veracruzana. Realizó una estancia académica en el Grupo de Investigación en Geografía y Género del Departamento de Geografía en la Universidad Autónoma de Barcelona para la revisión metodológica de su investigación doctoral.

Semblanza del autor

ALEJANDRA PALACIOS M.

Arquitecta por el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey. Se desempeña como especialista de Apoyo en Sistemas de Información Geográfica para las Áreas de Vivienda y Urbanismo del Centro Cemex-Tec de Monterrey.

Semblanza del autor

JOAQUÍN R. GARCÍA V.

Arquitecto por el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey. Se desempeña como especialista de Apoyo para el Área de Vivienda del Centro Cemex-Tec de Monterrey.

Semblanza del autor

CARMEN ARMENTA MENCHACA

Arquitecta por el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey. Es especialista en Diseño Urbano y Desarrollo Inmobiliario. Ha desarrollado una trayectoria profesional híbrida, alternando su trabajo entre la academia, la investigación tanto científica como aplicada, y la práctica privada de la profesión. Su principal línea de investigación es la vivienda, privilegiando la investigación aplicada para el desarrollo de metodologías y programas, dirigidos a dar solución a la problemática de vivienda en los sectores de población históricamente más vulnerables y vulnerados. Desde el 2014 es líder del Área de Vivienda del Centro Cemex-Tec de Monterrey.

Semblanza del autor

ELENA V. V. SOLÍS PÉREZ

Licenciada en Psicología por la Universidad Autónoma Nacional de México (UNAM) y especialista en producción social de vivienda de bajos ingresos. Cuenta con una trayectoria de más de 45 años en la administración pública, la academia y la iniciativa privada. Ha colaborado en organismos de vivienda y de regularización de la tenencia de la tierra en el ámbito federal y de la Ciudad de México. Ha realizado investigaciones en materia de vivienda y política habitacional para el Banco Mundial, Hábitat para la Humanidad América Latina y el Caribe y el Centro Cooperativo Sueco. Colaboró con la Comisión de Vivienda para las reformas a la Ley de Vivienda 2006. De 2007 a la fecha dirige el Centro de Apoyo Mejoremos, una organización distinguida con el Premio Nacional de Vivienda 2014, en la categoría de Producción Social de Vivienda Urbana.

Semblanza del autor

PEDRO PACHECO SOLANO Y ALICIA SOFÍA LANDÍN QUIRÓS

Estudiantes de noveno semestre de Ingeniería en Desarrollo Sustentable del Tecnológico de Monterrey. Desde enero de 2018 han sido asistentes de investigación en el Laboratorio de Sistemas de Información Georreferenciada del ITESM participando en la elaboración de atlas de riesgo y planes de desarrollo urbano.

Semblanza del autor

SEBASTIÁN FAJARDO TURNER

Estudiante de décimo semestre de la carrera de Arquitectura del Tecnológico de Monterrey. Desde enero de 2020 se desempeña como asistente de investigación en el Laboratorio de Sistemas de Información Georreferenciada del ITESM, donde ha participado en la elaboración de planes municipales de desarrollo y un estudio sobre la expansión urbana de Monterrey.

Semblanza del autor

DIEGO FABIÁN LOZANO GARCÍA

Biólogo egresado de la Facultad de Ciencias de la UNAM. Cuenta con una Maestría en Ciencias y un Doctorado del Departamento Forestal en el área de Análisis Geoespacial, por la Universidad de Purdue, Indiana, en Estados Unidos. Es director y fundador del Laboratorio de Sistemas de Información Georreferenciada del ITESM, campus Monterrey. También es miembro del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel I. Tiene una amplia experiencia en el uso de herramientas de percepción remota para análisis de riesgos, calidad ambiental y desarrollo urbano.

Semblanza del autor

ROBERTO PONCE LÓPEZ

Doctorado en Estudios Urbanos y Planeación por el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), en Estados Unidos, y una Maestría en Política Pública por la Universidad Carnegie Mellon (CMU), en Estados Unidos. Actualmente es profesor-investigador de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey. Su investigación es sobre la modelación urbana y el diseño de políticas públicas de transporte y uso de suelo.

Semblanza del autor

PALOMA SILVA DE ANZORENA

Experta en el diseño de políticas públicas, subsidio y financiamiento a mercados de vivienda y desarrollo urbano sustentable en Latinoamérica y el Caribe. Actualmente labora en el Banco Interamericano de Desarrollo en Washington. A lo largo de su trayectoria profesional se ha desempeñado como ministra de Vivienda en México y directora general adjunta de Sociedad Hipotecaria Federal. Es socia fundadora de IXE Banco y AFORE XX, así como miembro del consejo de administración de diversas instituciones públicas. También se desempeña como catedrática con más de 20 años de experiencia, impartiendo clases a nivel licenciatura y maestría.

Semblanza del autor

NORMA GABRIELA LÓPEZ CASTAÑEDA

Es abogada por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y Maestra en Derecho Fiscal por la Universidad Panamericana (UP). Desde diciembre de 2018 tiene a su cargo la Dirección de Incorporación y Recaudación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). A lo largo de su trayectoria ha ocupado diversos cargos en otras instituciones públicas, como el Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE) y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). Asimismo, ha laborado en la industria privada y la academia.

Semblanza del autor

IRENE ESPINOSA CANTELLANO

Economista y funcionaria pública. Desde enero de 2018 ocupa el cargo de subgobernadora del Banco de México, convirtiéndose en la primera mujer dentro de la Junta de Gobierno que se estableció con la autonomía en 1994, y la primera en ocupar un rol cupular en el banco central mexicano desde su creación en 1925. Cuenta con una trayectoria de más de 25 años de experiencia en el sector financiero y académico. Se ha destacado profesionalmente tanto en la administración pública como en organismos financieros internacionales.

Semblanza del autor

JOANA CECILIA CHAPA CANTÚ

Doctora en Economía con especialidad en Teoría Económica y Aplicaciones, titulada con honores, por la Universitat de Barcelona (UB). Desde 2003 es profesora de tiempo completo de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), y desde 2016 es directora de su Centro de Investigaciones Económicas. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel II, así como miembro fundador y activo de asociaciones vinculadas al análisis sectorial y de finanzas públicas. Del 2007 a la fecha cuenta con alrededor de 50 publicaciones. Sus principales áreas de interés son los modelos multisectoriales, el crecimiento económico y las finanzas públicas.

Semblanza del autor

MARÍA EUGENIA HURTADO AZPEITIA

Doctora en Arquitectura y profesora en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) desde 1982. Es jefa del taller de proyectos del grupo de apoyo técnico solidario Espacio Máximo y Costo Mínimo, A.C. desde 1983. Junto con su asociado, Carlos González y Lobo, sus trabajos y proyectos han sido distinguidos con diversos premios, entre los que destacan el premio Vassilis Sgoutas 2011, otorgado por la Unión Internacional de Arquitectos UIA en Tokio, y el premio honorífico Magdalena de Plata, 2013, concedido por la Federación de Arquitectura Social – FAS. Ha impartido cursos y dictado talleres en organizaciones civiles de Chile, Cuba, España, México, República Dominicana y Marruecos. Es miembro de la Asociación Mexicana de Arquitectas y Urbanistas (AMAU) y formó parte de la red XIV-E: Vivienda Rural del CYTED-HABYTED de Cooperación Iberoamericana.